Cómo escribir un microrrelato de terror

Una de las características fundamentales de las microhistorias, además de tener una extensión corte, es que sorprenden al final. En un texto tan breve las cosas cambian de repente, así que el género de terror es perfecto para una microhistoria de terror.

Es una sensación que aleja la calma, acelera el pulso, provoca sudor frío por la espalda e quita el sueño para mantenerte despierto toda la noche creyendo que escuchas sonidos extraños.

Pero, a pesar de ser una sensación desagradable, es un género muy valorado tanto en el cine como en la literatura. Hay diferentes estilos en este género, desde novelas como Frankenstein o Drácula, pasando por las historias de Poe o Lovecraft, hasta Stephen King en la época actual.

Aunque se trata de obras de autores y épocas distintos, todas son magníficas porque evocan el terror mediante las emociones de los lectores y sus miedos más ocultos siguiendo unas pautas que te vamos a explicar a continuación para que aprendas a escribir relatos breves de terror.

5 consejos para escribir microrrelatos de terror

1.- El clima de tensión

Las historias de terror empiezan con una situación de calma antes del suspense, pero en una microhistoria no podrás describir mucho esa situación de calma. Por ello, intenta conseguir una atmósfera llena de emoción y misterio desde el principio. Recuerda que en los relatos de terror, el resultado no termina con el suspense. Un final abierto dejará al lector inquieto al disparar su imaginación.

2.- Una buena dosis de irrealidad

La vida de las personas es rutinaria por lo que es normal que nos sintamos tranquilos y seguros. Una historia de terror altera esta rutina, esta calma y esta seguridad a causa de un suceso extraño o diferente. Es fundamental hacer que tus lectores sientan que eso les puede pasar para multiplicar multiplica el terror.

3.- Personajes y escenarios que acompañan al suspense

Los personajes principales y los escenarios en los que se desarrolla el microrrelato deben ayudar a crear esta atmósfera de suspense. Los personajes de las microhistorias de terror no deberían ser más de dos. Para que un personaje dé miedo no tiene que ser un monstruo, puede ser una persona aparentemente normal. Recuerda: el límite es tu imaginación.

4.- Originalidad, la más importante de todas

Lo más importante es ser innovador y creativo huyendo de lo típico. Por ejemplo: Los vampiros y los monstruos son algunos de los personajes que antes nos vienen a la mente. Si quieres que aparezcan en tu historia deberías darles un pequeño giro que el lector no se espere. Lo mismo ocurre con los escenarios. Por eso, deja volar tu imaginación y encuentra los elementos que te sirvan para construir una historia terrorífica y diferente al resto.

5.- ¡Procura sintetizar!

No te olvides de sintetizar. Como te contamos en “10 consejos para escribir un microrrelato“, es imprescindible sintetizar las ideas, pero en los microcuentos de terror es aún más importante para no perder la tensión y el misterio hasta llegar al final que deje al lector con la boca abierta. ¡Ese es el objetivo principal de un microcuento de miedo!
Aquí te dejamos algunos relatos de terror que te pueden servir de inspiración para escribir tú los tuyos.